Sombra que llama una vez |
| Published: July 24, 2008, 8:37 pm |
|
Cuento de Eduardo P rsico El sol extendido a sus anchas en la ma ana se ir a apagando en nubarrones. Caprichos de Buenos Aires, si al rato la lluvia tenaz y repetida encubr a los perfiles de la calle y desde una cama en la cl nica m dica, un hombre inconsciente acaso presintiera ese cuadro borroneado de ins lita tormenta. Llueve detr s de la ventana. Sus proyectiles h medos atraviesan la luz tenue y a golpes restallante. Imbatible, la lluvia no anda a ciegas y conoce sabiamente los vac os que nos cruzan el alma. No hay lluvia que no acierte cuando rompe su cristal cantarino en el insomnio de la madrugada. Y en ese instante exacto, quiz el hombre inm vil y lejano a n imaginara alg n dise o extra o en el vidrio empa ado. Acaso por algo tan inexplicable como la misma vida, aquel pastor de una congregaci n m stica, desahuciado y ausente sobre una cama hace horas, sienta caer esas balas de agua en el centro de sus ayeres. La bienhechora lluvia alumbrando su tiempo [ Full article ] |
|
|
No Comments...